Artmani (Las Agencias)

La vulnerabilidad de los cuerpos en situaciones de protesta masiva era algo que nos preocupaba bastante en Las Agencias. El Prêt-à-révolter  no fue el único de nuestros proyectos que prestó atención a este asunto; también lo hizo ArtmaniArtmani era unos escudos portátiles hechos de un material muy ligero y muy resistente a la vez, capaces de desempeñar al menos un par de funciones de suma importancia para nosotros. Por un lado, los escudos Artmani servían de nuevo para proteger a los manifestantes de cualquier acto de violencia que pudiese producirse durante una protesta (cargas policiales, impactos de balas de goma, etc.); por otro lado, Artmani era, tal y como su propio nombre indica, una exposición de arte pensada para ser expuesta en manifestaciones. Las fotografías adheridas en la superficie exterior de los escudos componían un conjunto visual capaz de atraer la mirada de todo el mundo, incluida, por supuesto, la de los periodistas encargados de cubrir el acontecimiento.

Los cuerpos de los manifestantes cubiertos por aquellas fotografías de gran formato componían un conjunto visual absolutamente irresistible para las cámaras de la prensa. Fueron infinidad de veces las que Artmani ocupó las páginas de los periódicos de aquella época. La irrupción de aquellas imágenes (tan distintas a las que nos tenían acostumbrados los medios de comunicación) inauguró de algún modo un nuevo imaginario de protesta social. Una nueva manera de interpretarla y de sentirla. Representar un acontecimiento no significaba para nosotros convertirlo únicamente en imagen, sino asociarlo a un nuevo sentido. Al igual que Prêt-à-révolter, Artmani fue un modo práctico de colar en los medios de comunicación nuevas e imprevisibles interpretaciones del activismo social y sus maneras de actuación. Artmani fue otra de las maneras que encontramos para enfrentarnos al mundo empleando la imagen como escudo.