Enjambre sonoro contra la extinción

Ayer salimos a la calle para hacer ruido. El ruido que anuncia vida todavía en medio del colapso de la civilización industrial. Ataviados con avatares de otras especies hermanas, nuestros cuerpos fueron anoche una cascada de vida y más vida. El ruido que hicimos al juntarnos en las calles de Madrid nos hizo sentir la posibilidad última de sanar la tierra, y a nosotros con ella. Nuestro enjambre sonoro contra la extinción masiva nos fundió en un ecosistema revivificado, fuimos como el imparable ascenso de una marea helada. La naturaleza defendiéndose a sí misma.

*Gracias a todos los seres vivos que hicieron posible esta intervención.