Fiesta en el INEM (Enmedio)

Al principio, la crisis era tan sólo un estado de ánimo. Una especie de tristeza social y de inseguridad existencial que lo paralizaba todo. Fue como si de pronto los sueños representados a diario por la publicidad se hubieran vuelto del todo inalcanzables y la gente, frustrada y resentida, comenzó a sentir miedo. Un miedo que se metía por los poros de la piel y llenaba los huesos de un humo sucio.

Nosotros nunca nos creímos del todo aquello de la crisis financiera. Para nosotros eso fue siempre más bien una herramienta de gobierno. Más que a una crisis, a lo que nos enfrentábamos era al triunfo del capitalismo de crisis, un modo de gobernanza que aseguraba la continuidad y la reproducción de la ganancia repartiendo miedo por todas partes. El miedo era la estrategia simbólica fundamental para lograr el «quietismo» y la sumisión de una población rota en mil pedazos. Esto es lo que a nosotros nos preocupaba de verdad: que el temor se impusiera al gozo. Aquél era el problema político de primer orden para nosotros y decidimos plantarle cara.

El 30 de abril de 2009 nos corrimos una gran fiesta en una oficina de empleo del INEM. Lo primero que necesitas hacer para organizar una fiesta es elegir bien el lugar. El INEM nos pareció idóneo, ¿o es que acaso existe otro lugar donde la tristeza y el miedo social estén más presentes que una oficina de empleo? El paro es miedo, aislamiento y estigmatización, el paro es la traducción literal de la tristeza y la depresión social, justo lo que  queríamos combatir con nuestra fiesta.

Así que allí nos presentamos una mañana con nuestro Sound System, y lo que sucedió fue increíble. En menos de cinco minutos de baile y cachondeo todas las caras largas de la gente que hacía cola en la fila del paro rompieron a reír a carcajadas. El vídeo que grabamos allí dentro se hizo mucho más famoso de lo que nunca jamás habíamos imaginado. A día de hoy tiene más de un millón de visitas y ha servido de inspiración para otras muchas fiestas que, desde entonces, de vez en cuando se celebran en oficinas de empleo de todo el país.

El capitalismo, para dar miedo, insiste en la creencia de que tenemos algo que perder. Si algo demostró nuestra fiesta en el INEM es que lo único que debería preocuparnos perder de verdad es el disfrute y la alegría de estar vivos.