Concertinas para todos

concertina

Vallas. Alambres de espino. Ante el aumento de la demanda sus fabricantes ofrecen un abanico de posibilidades cada vez más amplio. Cuando se trata de repeler personas, se emplea la llamada concertina en sus numerosas modalidades: una amplia gama de cuchillas, diámetros y materiales que se adaptan a cualquier necesidad de seguridad. El modelo más extendido sustituye las púas por pequeñas cuchillas colocadas en el alambre central, que pinchan y cortan al intruso. La forma de la cuchilla cambia según el uso previsto, desde la simple disuasión a la capacidad de producir una herida mortal. Otras cuchillas tienen unas muecas en las puntas que producen un efecto anzuelo en la ropa o en la carne y pueden ser de varias longitudes y diámetros según el nivel de repulsión que se desee. Existen también modelos equipados con lamas giratorias puntiagudas particularmente eficaces para impedir la escalada. Las cuchillas pueden estar pintadas, a veces con colores flourescentes para señalar su presencia o, al contrario, se camuflan con un color neutro. Una opción más clásica es electrificar la alambrada con una corriente de intensidad variable, que va desde la sacudida a la electrocución. Esto y mucho más ofrecen los fabricantes de vallas a los representantes de las instituciones europeas que se acercan por sus empresas con la intención de adquirir un modelo. Y el que más les convence lo compran con mi dinero.