Un paseo después del Gloria

AfterlightImage

He salido a pasear, tenía curiosidad por ver el estado en el que ha quedado mi barrio tras el paso del Gloria. Cuando he llegado a la playa y he visto a lo lejos a este tipo meditando sentado en una colina de peces muertos, plásticos, basura y arena rota, me ha parecido estar viendo la imagen misma de la desolación. Con el ánimo consumido por el cansancio y el dolor, el hombre se resigna a aceptar el más funesto de los designios. Posidón ha sacudido la tierra, el sol se declina hasta desaparecer, y los caminos oscurecidos por siempre no se dejan ya recorrer. La noche perpetua comienza a extenderse sobre todos nosotros, desdichados mortales. Regreso a casa con una advertencia en el pecho: sólo nos queda morir. Pero morir bien. Amando con todas nuestras fuerzas el mundo que estamos a punto de dejar atrás.